ASESINOS DE LA TESTOSTERONA: FACTORES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA TESTOSTERONA - USA

ASESINOS DE LA TESTOSTERONA: FACTORES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA TESTOSTERONA

  • Por: mdlatino
  • Diciembre 20, 2016
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ASESINOS DE LA TESTOSTERONA: FACTORES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA TESTOSTERONA

 

testosterona ASESINOS DE LA TESTOSTERONA: FACTORES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA TESTOSTERONA photo

 

Por Daniel Gwartney, M.D.

 

La mayoría de los hombres da por sentado que la testosterona está allí, sin embargo, la disminución en los niveles de esta hormona se asocia con un gran número de disfunciones psicológicas, físicas, sexuales y metabólicas.1,2

Tres o cuatro generaciones atrás no había mucho interés en saber qué ocasionaba que un hombre perdiera su virilidad. No obstante, las investigaciones demuestran que a cada generación los hombres se vuelven menos “varoniles” pues sus niveles de testosterona son menores a los que tenían sus padres o abuelos.3

¿Qué ocasiona esta disminución en la androgenicidad de la sociedad masculina? Bien, al igual que el endemoniado de Gerasa, Marcos capítulo 5:1-13, su nombre es Legión. Esto junto a la inevitable disminución en la testosterona propia del envejecimiento, es evidente que la deficiencia sintomática de andrógenos aparecerá más temprano y con más prevalencia en cada generación. Pero, ¿qué podemos hacer y qué debemos evitar?

Ciertos factores están grabados en piedra, al menos en tu ADN. Hay trazos genéticos que recibes de tus padres, predisposiciones epigenéticas que resultan de la dieta o el ambiente en el que estuvo tu madre antes o durante el embarazo, y efectos epigenéticos de tu ambiente durante la niñez.

En vez de lamentarnos por situaciones incontrolables del pasado, quiero darte una lista de lo que debes hacer para evitar que se perjudiquen tus niveles de testosterona y mejorar su función naturalmente.

 

UN PLAN DE ACCIÓN

 

Vive bien: el cuerpo y la mente pueden hacerle frente a una increíble gama de estrés. El estrés agudo y de corta duración, extremadamente severo, o un estrés prolongado y continuo, pueden causar estragos en el sistema de producción de testosterona. Algunos ejemplos que puedo citar incluyen no dormir lo suficiente, man- tener rutinas irregulares, seguir una dieta muy extrema, vivir en condiciones de violencia, miedo o desolación, utilizar drogas, etc. Parece trivial, pero aquellas personas que trabajan turnos rotativos, los que se la pasan apostando toda la noche en un ca- sino, las víctimas de violencia doméstica, los adictos a medicamentos para el dolor e incluso quienes son tratados por condiciones comunes, como depresión o colesterol alto están en riesgo de padecer supresión en la producción de testosterona.4,5

LIMITAR EL DAÑO QUE LE HACES A TU PROPIO SISTEMA Y DAR PEQUEÑOS PASOS PARA PROTEGER TU “MAQUINARIA” TE OFRECE MÁS POSIBILIDADES DE MANTENER ALTOS TUS NIVELES DE TESTOSTERONA.

Come bien: Estados Unidos es un país con fijación en el peso y tamaño corporal, porque normalmente estos dos factores son anormales. Clínicamente es algo poco saludable, pero por alguna razón no está bien decir que el peso está “mal” o que se ve “poco atractivo” incluso cuando conlleve al aislamiento social o estigmatización. Estar tan delgado como un palo tampoco está bien, a pesar de que muchos promuevan ese look como algo atractivo haciendo que los jóvenes emulen a las modelos de las revistas o celebridades anoréxicas.

Los fisicoculturistas tienen una gran masa corporal con bajos niveles de grasa, pero hablaremos de eso más adelante. Los niveles de masa corporal muy bajos son vistos como una señal de que el suministro de alimentos es limitado, y esta condición es perjudicial para mantener los tejidos metabólicamente activos (músculos) y la reproducción. El cuerpo pasa a un modo de supervivencia reduciendo los niveles de testosterona. Por otro lado, niveles de masa corporal demasiado altos, especialmente altos niveles de masa grasa, crean una respuesta hormonal anormal pues las señales de quimiocinas liberadas por las células de grasa cambian y la capacidad del cuerpo de responder correctamente a estas señales se ve perjudicada. Aparecen desequilibrios en las hormonas sexuales, lo cual crea un espiral de auto refuerzo de disminución de testosterona. Incluso en personas saludables con peso normal, la alimentación puede afectar la producción de esta hormona. Una dieta alta en grasa o alta en índice glicémico puede inhibir la producción de testosterona. Ambos tipos de dieta pueden llevar a padecer resistencia a la insulina o diabetes tipo 2, dolencias relacionadas con baja testosterona.6,7

Mantente en movimiento: un estilo de vida sedentario no hace nada para promover la salud. Las actividades físicas moderadas son excelentes para el metabolismo y se vinculan con una mejor preservación de la producción de testosterona.8 El entrenamiento con pesas ofrece ventajas únicas sobre el entrenamiento de la resistencia, algunas de estas ventajas son el fortalecimiento de los huesos y la producción de mioquinas. ¡NO ENTRENES EN EXCESO!

El ejercicio excesivo puede resultar en una condición vista en atletas, llamada hipogonadismo funcional, muy similar a la disrupción hormonal presentada por algunos atletas de resistencia.9

Evita los disruptores endocrinos: un problema del que poco se habla, los disruptores endocrinos son químicos utilizados en la producción industrial que penetran en los alimentos y el suministro de agua, actuando en el sistema regulador que controla la producción de hormonas. Muchos químicos reconocidos han mostrado actuar como estrógenos y reducir la testosterona.10 La exposición a estos químicos puede minimizarse evitando la comida enlatada, contenedores plásticos y áreas urbanas. Se ha sugerido que incluso el cloro utilizado en las piscinas puede reducir la producción de testosterona al formar un disruptor endocrino.

Cuida tus testículos: La testosterona es una hormona producida en las células Leydig en los testículos. Estas células son sensibles al daño de los radicales libres y a ciertas deficiencias nutricionales. El glutatión intracelular es el antioxidante de la defensa celular, por esta razón suple- mentar con glutatión o su precursor, NAC, con extracto de semilla de uva, taurina o melatonina, protegerá a estas células tan importantes.11 Si tu objetivo es mantener la producción de testosterona de por vida, no debes utilizar los esteroides androgénicos anabolizantes (AAS). No está claro cuál sería la cantidad “segura” de AAS que se debe tomar y estudios recientes muestran que los hombres que han estado expuestos a los AAS tienen más riesgo de presentar deficiencias profundas de testosterona a partir de los 50 años de edad.12 Curiosamente, los fumadores tienen altos niveles de testosterona y ven una notable disminución cuando intentan dejar de fumar.

Protege tu cabeza: es evidente de que las lesiones crónicas o severas en la cabeza, incluyendo aquellas ocurridas durante las prácticas deportivas (ej., fútbol, MMA, fútbol americano) pueden inducir deficiencias endocrinas múltiples debido al daño en el hipotálamo y glándula pituitaria.13

Sé alguien: suena a crítica, pero significa que evites aislarte de la sociedad y busques ser competitivo, estar siempre en compañía. Los humanos estamos diseñados genéticamente para ser sexualmente activos, no importa si estás buscando un nuevo amor o si simplemente deseas encender la llama de la pasión con tu pareja, debes mantener una relación sexual saludable. Participa en actividades donde compitas con otros, puede ser un deporte recreacional, un debate o posiblemente una liga de video juegos.14

 

PROTEGE TU MAQUINARIA

 

Existen otras formas de mantener los niveles de testosterona, pero vivir como quieras en vez de dejar que sea como te haya tocado, mantendrá tu metabolismo operando de forma correcta. Limitar el daño que le haces a tu propio sistema y dar pequeños pasos para proteger tu “maquinaria” te ofrece más posibilidades de mantener altos tus niveles de testosterona.

 

 

 

 

Referencias:
1. Travison TG, Araujo AB, et al. The relative contribution of aging, health and lifestyle factors to serum testosterone decline in men. J Clin Endocrinol Metab 2007;92:549-55.
2. Jakiel G, Makara-Stidzinska M, et al. Andropause, state of the art 2015 and review of selected aspects. Prz Menopauzalny 2015;14:1-6.

3. Travison TG, Araujo AB, et al. A population level de- cline in serum testosterone levels in American men. J Clin Endocrinol Metab 2007;92:196-202.

4. Touitou Y, Motohashi Y, et al. Effect of shift work on the nighttime secretory patterns of melatonin, prolactin, cortisol and testosterone. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 1990;60:288-92.

5. Bawor M, Bami H, et al. Testosterone suppression in opioid users: a systematic review and meta-analysis. Drug Alcohol Depend 2015;149:1-9.

6. Saad F, Aversa A, et al. Testosterone as potential effective therapy in treatment of obesity in men with testosterone deficiency: a review. Curr Diabet Rev 2012;8:131-4

7. Ho Ch, Yu HJ et al. Prediabetes is associated with an increased risk of testosterone deficiency, independent of obesity and metabolic syndrome. PLoS One 2013 Sep 12;8(9):e74173(9pp).

8. Barbonetti A, Vassallo MR, et al. Correlates of low testosterone in men with chronic spinal cord injury. Androlo- gy 2014;2:721-8.

9. NR Chavan, AA Dwyer, et al. Male functional hypogonadotropic hypogonadism (MFHH): A distinct clinical entity? ENDO 2010; Abstract Book, P2-462.

10. Gore AC, Chappell VA, et al. EDC-2: The Endocrine Society ́s Second Scientific Statement on Endocrine-Disrupting Chemicals. Endocr Rev 2015 Dec: 36:E1-E150.

11. Chen H, Pechenino AS, et al. Effect of glutathione depletion on Leydig cell steroidogenesis in young and old brown Norway rats. Endocrinology 2008;149:2612-9.

12. Coward RM, Rajanahally S, et al. Anabolic steroid in- duced hypogonadism in young men. J Urol 2013;190-2200-5.

13. Ives JC, Alderman M, et al. Hypopituitarism after multiple concussions: a retrospective case study in an adolescent male. J Athl Train 2007;42:431-9.

14. Diekhof EK, Witmer S, et al. Does competition really bring out the worst? Testosterone, social distance and inter male competition shape parochial altruism in human males. PLoS One 2014 Jul 30;9(7):e98977(11pp).

 

 

 

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