INVESTIGACIONES SOBRE LA MELATONINA

INVESTIGACIONES SOBRE LA MELATONINA

INVESTIGACIONES SOBRE LA MELATONINA

 

POR Victor R. Prisk, M.D.

 

El objetivo del culturismo es muy claro: ganar músculo y perder grasa. Esto puede lograrse eliminando la grasa, aumentando las hormonas anabólicas para la hipertrofia muscular y previniendo el deterioro muscular durante el estrés de una dieta.

 

Sorprende hay estudios que apoyan la capacidad de la melatonina para conseguir todas estas cosas. La melatonina o N-acetil-5-metoxitriptamina es una hormona relacionada con los ritmos circadianos y el sueño.

 

Un estudio llevado a cabo en 2007 por Willoughby y sus colegas de la Universidad Baylor, mostró que una dosis de 5 miligramos de melatonina podía afectar el eje HC/IGF-1.

 

La melatonina es también un versátil antioxidante. Es una hormona que puede cruzar con facilidad las membranas de las células incluyendo la barrera hematoencefálica, la cual es muy selectiva. La melatonina es un fuerte depurador de especie reactiva de oxígeno. A diferencia de otros antioxidantes, la melatonina no se recicla después de realizar la depuración (ciclo de reducción).

 

El ciclo de reducción funciona como una trampa sin salida, ya que permite que otros antioxidantes actúen como pro-oxidantes, promoviendo la acción de los radicales libres. Una vez que la melatonina es oxidada no puede reducirse a su estado anterior. También se le conoce como el antioxidante suicida.

 

Por si esto no fuera suficiente, la melatonina también tiene un rol como antiinflamatorio. En un reciente estudio realizado en 2011, Singh et al. trataban una inflamación en el esófago como consecuencia de reflujo ácido y la melatonina pudo reducir la lesión del tejido. Los autores encontraron una correlación directa con la inhibición de COX-2 por la suplementación de melatonina (a altas dosis).

 

Lo que sabemos sobre melatonina es que puede protegernos contra la atrofia muscular, aumentar la producción de hormonas anabólicas, proteger el tejido de inflamaciones y estimular la pérdida de peso… ¿Un escenario ideal para físicoculturistas?

 

Muchos de estos datos necesitan más sustentación con estudios controlados en humanos, pero no podemos negar que es un asunto interesante para la ciencia en nuestro deporte. Analicemos los estudios con ratones…

 

En estudios donde se colocó melanina en el agua, que sería bebida por ratones, hubo una reducción en el peso corporal y en la grasa abdominal.

 

Tal vez, lo más intrigante de este estudio es que el efecto de pérdida de peso con melatonina fue independiente de cualquier restricción calórica o ejercicio. De hecho la melatonina puede promover el reclutamiento de tejido adiposo marrón y elevar el metabolismo por medio de la termogénesis. Se ha identificado tejido adiposo marrón activo en humanos.

 

Sin embargo todavía deben verificarse los resultados de estos estudios en pruebas con humanos obesos.

 

La melatonina ha probado tener un efecto profundo en el eje IGF-1, ya que está íntimamente involucrada con el anabolismo muscular.

 

Un estudio realizado por Oner et al  demostró resultados fascinantes al comparar la suplementación de melanina con la suplementación de testosterona en ratones castrados.

 

Castrar ratones induce la atrofia muscular al perder el efecto anabólico de la testosterona producido por los testículos. En su estudio, los científicos encontraron que los suplementos de melatonina o testosterona aumentaron el peso del músculo sóleo (pantorrilla), mientras que la castración lo disminuía. Estos investigadores notaron que había una fuerte presencia de IGF-1 dentro de los músculos tratados, comparados con el grupo castrado que no recibió el tratamiento.

 

Este estudio concluyó que la melatonina es tan efectiva como la testosterona en la prevención de la atrofia inducida por la castración a través de la acción del eje IGF-1.

 

REFERENCIAS:

Oner et al. Anat Rec (Hoboken) 2008; Apr 291 (4): 448-55.

Nassar E et al. J Int Soc Sports Nutr 2007; oct 23 (4):14.

Tan, Dux-Xian et al. Journal of Pineal Research 2007; 42 (1):28-42.

Wolden-Hanson T et al. Endocrinology 2000; 141 (2); 487-97. Tan D-X et al. Obesity Review 2011;

12(3): 167-88. Palit G et al. J Pharm Pharmacol 2011; Dec; 63(12):1572-80.

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