LA CIENCIA DETRÁS DE LOS PROMOTORES DE TESTOSTERONA (PARTE1) - USA

LA CIENCIA DETRÁS DE LOS PROMOTORES DE TESTOSTERONA (PARTE1)

  • Por: mdlatino
  • febrero 7, 2018
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LA CIENCIA DETRÁS DE LOS PROMOTORES DE TESTOSTERONA (PARTE1)

LA CIENCIA DETRÁS DE LOS PROMOTORES DE TESTOSTERONA (PARTE1)

 

Por Daniel Gwartney, M.D.

El ex ciclista profesional Lance Armstrong fue despojado de las siete victorias del Tour de Francia debido a las pruebas que demostraban la presencia de drogas para mejorar el rendimiento y más tarde, fue sancionado de por vida de participar en deportes olímpicos por delitos de dopaje prolongado. El castigo público de Armstrong antes de que le retiraran el título del Tour de Francia y la sanción más grave al confesar sus días de dopaje y victorias revelaron una de sus autojustificaciones. Investigó la ética de violar las regulaciones antidopaje y decidió, después de consultar el diccionario, que él no quebrantaba ninguna regla ya que no estaba logrando ninguna ventaja frente a sus competidores. El uso de testosterona, EPO y otras drogas además del dopaje sanguíneo era una necesidad evidente para Armstrong al expresar que “lo veía como estar en igualdad de condiciones” apelando a la defensa de todos los demás lo hacen que dejó de funcionar para muchos de nosotros en el jardín de infantes [Respeto profundamente los logros, la dedicación y el compromiso de Armstrong. El problema personal que tengo es competir en contra de las normas explícitas y aducir beneficios/gloria personal logrados fuera del marco de las prácticas permitidas, además del ataque a la conducta de sus “denunciantes”

El fisicoculturismo (a diferencia de las organizaciones de dopaje) padecen de la misma mentalidad “de jugar en igualdad de condiciones” que el ciclismo, sin la barrera de reglamentos aparentemente ineficaz que rige el consumo de drogas para mejorar el rendimiento. A nivel del Mr. Olympia, se requiere una combinación perfecta de genética, entrenamiento, dieta y drogas para sobresalir. La cantidad de participantes es ahora mayor (algunas de las primeras competencias de Mr. Olympia tenían un participante solamente, mientras que en la actualidad hay más de 30 que califican y aproximadamente 20 que compiten en la tarima) y el margen entre ganar y perderse en las filas se achica todos los años. Se da por sentado que la gran mayoría de los competidores consumen esteroides anabólicos androgénicos (AAS) administrados en dosis que rayan valores suprafisiológicost (en general un total de entre 2.000 a 5.000 mg de androgénicos por semana). Sostendría que el uso de AAS es universal en este ámbito, pero reconocería la pequeña (ingenua) posibilidad de que una persona dotada de verdad podría alcanzar ese nivel sin ayuda.

 

Recompensas y riesgos

Cuando un fisicoculturista recibe su tarjeta Pro, ya cuenta con años de entrenamiento, gastos y relaciones tirantes. Al ingresar en la escena pro, se pasa a otro nivel de competencia, al igual que los aficionados de la NFL que se distinguen en la universidad, para después fallar a nivel pro. Las recompensas (ej. fama, premio monetario, presentaciones, avales además de oportunidades comerciales) son muchas; el nivel de riesgo que aceptan estos hombres los lleva a experimentar con concentraciones mortales de drogas y hormonas potentes además de pasar por estrés físico extremo y condiciones adversas. En la eterna búsqueda de una ventaja, muchos recurren a drogas, biologías experimentales sin comprobar e inclusive cirugías. Cada vez que se establece una nueva norma que rige la definición o el tamaño, se sube el listón para todos los competidores. Hay rumores de terapia génica o implantes de células madres en atletas de elite, lo que hace posible que los fisicoculturistas también se vean sometidos a procedimientos sumamente arriesgados y deshonestos. Este es el “dulce irresistible” que surge de los adelantos de la ciencia celular, genómica y metabolómica.

Hay ciertas drogas/hormonas anabólicas que están bien establecidas en el fisicoculturismo: la insulina, la hormona del crecimiento y la IGF-1 son conocidas por muchos. A nivel profesional, estas drogas ya son casi tan ubicuas como los AAS. Algunos podrían sugerir que la droga beta-1 adrenérgica clembuterol es otro ejemplo, pero las dosis usadas en humanos no promueven el anabolismo de manera tan confiable a largo plazo. El clembuterol y otras drogas del mismo tipo se usan para promover la pérdida de grasa.

La insulina es más conocida como una hormona para dividir la glucosa secretada por el páncreas como respuesta a una comida, recetada para la diabetes de tipo 1. Sin embargo, además de transportar la glucosa a la mayoría de los tejidos (ej. músculo esquelético), también activa la absorción de aminoácidos y detiene la descomposición de la proteína celular.2 La insulina también pro- mueve el almacenamiento de ácidos grasos como los triglicéridos en el tejido adiposo. En términos del crecimiento de todo el cuerpo, la insulina es un anabólico más potente que la testosterona. Los fisicoculturistas ya saben programar las inyecciones de insulina junto con el entrenamiento además de algunos alimentos para llevar nutrientes a músculos trabajados recientemente lo que produce más beneficios de masa magra. La desventaja es que una equivocación al preparar una inyección o reconstituir un vial puede ocasionar la muerte. En casos de sobredosis de insulina, la glucosa circulante (azúcar en la sangre) puede disminuir de tal manera que el cerebro se quede sin nada. Si no se corrige de inmediato, puede ser mortal.

La insulina también puede aumentar el apetito además de la resistencia a la pérdida de grasa. No está claro si fue la insulina o la hormona del crecimiento la que comenzó a usarse primero entre los fisicoculturistas que buscaban aumentar su masa; en combinación, han logrado un notable aumento del tamaño y la masa de los participantes.

La hormona del crecimiento (hGH) induce a un estado de resistencia a la insulina que se soluciona con tratamientos con insulina; la misma aumenta el almacenamiento de grasa, que combate la hGH

Más masa y exceso de hormona del crecimiento

La hormona del crecimiento se usaba muy poco antes de fines de los años 1980 debido al costo y a la escasez. Antes del advenimiento de la tecnología recombinante. La hGH se obtenía de las pituitarias de cadáveres (cerebro de personas muertas). Hay rumores de fisicoculturistas de fines de la década del 70 o principios de los 80 que usaban GH derivada de la glándula pituitaria de monos macacos Rhesus, pero no hay fuentes confiables que lo verifiquen. La hGH tiene efectos anabólicos y lipolíticos (liberadores de grasa), lo que atrae mucho a los fisicoculturistas; los beneficios de masa no involucran las proteínas contráctiles de los músculos.3 Por lo tanto, el aumento de tamaño no está asociado con el aumento de fuerza. El uso de hGH puede aumentar la respuesta de la IGF-1 al ejercicio muscular, pero eso es algo que se discutirá más adelante.4

……….. continuará.

 

Referencias:
British Broadcast Corporation. Lance Armstrong & Oprah Winfrey: interview transcript. http://www.bbc.co.uk/sport/0/ cycling/21065539, accessed July 1, 2013

Biolo G, Declan Fleming RY, et al. Physiologic hyperinsulinemia stimulates protein synthesis and enhances transport of selected amino acids in human skeletal muscle. J Clin Invest 1995;95:811-9

 

 

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