LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 2 - USA

LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 2

  • Por: MD Latino
  • junio 18, 2012
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LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 2

 

POR Dan Gwartnwey M.D.

Antes de los 70 la obesidad no era un importante problema de salud. La gente era más activa, particularmente en su tiempo de ocio y la presión social estimulaba a que la gente se mantuviera delgada. La creencia popular y médica de esa época era que la obesidad era el resultado de la glotonería y la gula, a menos que hubiera una condición tiroidea. Las hormonas de la tiroides son usadas para la pérdida de peso pero carecen de especificidad.

La aparición de efectos adversos ha causado que muchos médicos aconsejen no usarlas con este propósito. Las hormonas tiroides son muy efectivas para inducir la pérdida de peso, pero son igualmente catabólicas para los músculos, así como para la grasa. El efecto se debe en parte al incremento en la sensibilidad a los simpaticomiméticos.

Una ligera variedad en la clase de los simpaticomiméticos incluye el Provigil y el Nuvigil. Si bien no son tan potentes para inhibir el apetito o incrementar la quema de calorías, ambas inducen la pérdida de peso, o al menos ayudan en la dieta. Se ha rumorado que estas drogas favorecen a los atletas que juegan en diferentes husos horarios.

El clembuterol, una droga considerada el quemador de grasa más potente para los ­ físicoculturistas, no está disponible en Estados Unidos (al menos no debería estarlo). En la última década el clembuterol se ha ­filtrado en la industria de la moda y el cine. Es un agonista androgénico beta 2, la clase de receptores que promueve la liberación de grasa y la quema de calorías en humanos versus otros efectos (aumento de la tasa cardiaca, supresión del apetito).

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Los ­físicoculturistas han aprendido por experiencia propia el concepto de taqui­filaxia, básicamente obtener cada vez menos efectos de una droga debido a su uso prolongado. Esto es algo típico en este tipo de drogas, pues los receptores que cargan la señal similar a la de adrenalina no se recuperan rápidamente.

A menudo el cuerpo reducirá el número de receptores como medida de auto preservación. Para combatir esto, los ­físicoculturistas lo usan en ciclos con dos días de descanso.

El Dexatrim® (fenilpropanolamina) fue un popular producto para la pérdida de peso durante muchos años. Era simpaticomimético por un lado, pero era más específico en activar los receptores (alfa 1) que disminuyen el apetito en vez de estimular el metabolismo (quema de calorías).

A pesar de reinar durante algún tiempo como la más vendida en la categoría de pérdida de peso, la fenilpropanolamina fue retirada del mercado un poco después que la efedrina, pues se sospechaba de un incremento de accidentes cerebro vasculares hemorrágicos en  mujeres. Una vez más se piensa que esto fue un intento bien intencionado para combatir la adicción a esta droga en la crisis de las metanfetamina. Muchas personas reclamaron la vuelta de la efedrina y la cafeína al mercado de la nutrición deportiva en los 90.

Investigaciones realizadas por cientí­ficos eminentes validaron la e­ficacia de la combinación de efedrina y cafeína para promover la pérdida de peso en la obesidad. La venta comercial suministró evidencia de numerosos productos, sintéticos y de hierbas que promueven la pérdida de peso o que actúan como “pastilla” de energía. Tristemente, mucha gente abusó de ellas como drogas recreacionales, asociado con serios eventos en un pequeño número de individuos. La efedrina actúa al incrementar la cantidad de norepinefrina que se libera.

Si recuerdas un estudio que investigó la actividad simpática en los músculos, los sujetos con mayor actividad tuvieron una pérdida de peso 14% mayor. La adición de cafeína prolonga los efectos de señal en las células inhibiendo una enzima llamada adenil ciclasa. La teofilina (una droga  comúnmente encontrada en los inhaladores para el asma) y la teobromina están relacionados con la cafeína.

Después de la eliminación de efedrina y cafeína del mercado, apareció un gran número de productos relacionados con ellos, con limitado éxito en la pérdida de peso. La pseudoefedrina, sineprina y octopamina aparecieron en mezclas con feedbacks decepcionantes por partes de los consumidores.

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REFERENCIAS:

*Hallas J, Bjerrum L, et al. Use of a prescribed ephedrine/caffeine combination and the risk of serious cardiovascular events: a registry-based case-crossover study. Am J Epidemiol 2008 Oct 15;168(8):966-73.

*Kaptein EM, Beale E, et al. Thyroid hormone therapy for obesity and nonthyroidal illnesses: a systematic review. J Clin Endocrinol Metab 2009 Oct;94:3663-75.

*Perez GA, Haney M, et al. Moda_ nil decreases food intake in humans subjected to simulated shift work. Pharmacol Biochem Behav 2008 Oct;90:717-22.

*Medscape Today news. To Dope or Not to Dope: Abuse of Clenbuterol as a Diet Drug: An Expert Interview With Drs. Ken McKeever and Hoffman. January 10, 2007.  http://www.medscape.com/viewarticle/549131, accessed December 18, 2011.

*Samanin R, Garattini S. Neurochemical mechanism of action of anorectic drugs. Pharmacol Toxicol 1993 Aug;73:63-8.

*Greenway FL. The safety and ef­ cacy of pharmaceutical and herbal caffeine and ephedrine use as a weight loss agent. Obes Rev 2001 Aug;2:199-211.

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