LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA

LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 3

  • Por: MD Latino
  • junio 20, 2012
  • 3 comentarios
LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 3

 

El último desafío es el que se oye con la mayoría de los suplementos: ¿es seguro? Hay una falsa sensación de seguridad con los suplementos dietéticos o drogas/químicos que han existido durante años. No hay eventos adversos estructurados que reporten el mecanismo de los ingredientes dietéticos. No hay pruebas clínicas que busquen la efectividad, seguridad o toxicidad de las DMAA.

 

Los limitados estudios relacionados con los efectos se basan en estudios de Forthane® (inhalado o inyectado, NDA-06-444, retirado en 1983). La farmacología de DMAA sugeriría que para un adulto saludable, sería tolerable en dosis razonables. Obviamente, como experto en doping, Don Catlin ha dicho en relación a la DMAA, “en esta clase de drogas todo depende de la dosis. Úsala más de lo debido y tu corazón se disparará, te aumentará la presión sanguínea y podrías morir”…

 

POR Daniel Gwartney

 

La DMAA continúa siendo un popular ingrediente usado en productos para la pérdida de peso y energía. Si bien no es el simpaticomimético más conocido puede ser el mejor del que disponemos en la actualidad. Sin embargo, por aumentar la presión sanguínea agudamente, la gente que sufre de la tensión debería evitar su uso. Los efectos secundarios parecen ser dependientes a la dosis, así que debe tenerse cuidado sobre cuánto y cómo usarse.

 

La elevación en la presión sanguínea se observó en dosis tan bajas como 50mg  y se empeoró al ser combinado con cafeína.

 

Comparado con entidades conocidas como la efedrina, la DMAA es un poco más débil. Comparada con la efedrina y tal vez con la fenilpropanolamina (Dexatrim®) la DMAA parece causar menos efectos adversos.

 

LA HISTORIA DE LA DMAA

 

Han pasado siete años desde que la FDA prohibió la venta comercial de la efedrina. La falta de comparación con la efedrina permitió la fácil entrada de otro simpaticomimético pero menos fuerte.

 

En 2006, Patrick Arnold, un químico con gran trayectoria en el campo de los suplementos deportivos debido a su rol en introducir pro hormonas en el mercado, comenzó a vender un producto llamado “AMP”, conteniendo un ambiguo ingrediente llamado “geranamina”. Arnold mantuvo la propiedad de la identidad química de la geranamina, pero se determinó eventualmente como siendo metilhexaneamina.

 

La notoriedad de Arnold, debido a su rol en el escándalo en BALCO, dio inicio al escrutinio de la geranamina por parte de los medios y de las agencias antidoping.

 

La presencia de la DMAA en el mercado estuvo limitada hasta que apareció el producto Jack3d. Este era vendido como una bebida pre-entrenamiento, en una mezcla que potencializa la estimulación mental y retarda la fatiga durante los entrenamientos. En su momento Jack3d fue el producto de nutrición deportiva más vendido en diversos locales. Como puede verse en la estructura química, la DMAA es el “tercero en discordia” faltándole la estructura de aro vista en las otras figuras. Sin embargo, es muy similar a las anfetaminas en registrar un falso positivo en algunos test de drogas.

 

dmaa LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 3 photo

 

En cierto modo puede describirse como estructuralmente similar a las anfetaminas, pero no está remotamente cerca en eficacia o potencia. Esta comparación fue enfatizada en un artículo publicado por The Washington Post en 2006.

 

La DMAA ha encarado varios desafíos el último año, desde demandas por atletas que no han pasado en los test antidoping (la metilhexaneamina está en la lista de sustancias prohibidas por muchas organizaciones deportivas) hasta disputas en relación a su validez como sustancia natural.

 

Las cortes han mantenido su posición de que el atleta es el responsable por los suplementos deportivos que él o ella escogen utilizar; ignorar el estado de alguno de sus ingredientes no se acepta como argumento de defensa.

 

Hay también reclamos de que la DMAA no está presente naturalmente en el aceite de geranio o en otro lugar en la naturaleza que lo haga apropiado para su uso bajo la DSHEA (regulación federal que determina que sustancias pueden venderse en los suplementos nutricionales).

 

La base de toda esta polémica surge de un documento publicado en una revista China. Este reporte de Ping, et al., ha sido discutido. Otro reporte publicado en Australia en la revista Drug Testing and Analysis, le pone más controversia al asunto declarando: “Este comunicado muestra que el aceite de geranio no contiene metilhexaneamina y que los productos cuya etiqueta diga que contienen aceite de geranio y metilheaneamina es porque se le ha agregado material sintético”.

 

Otros desafíos se han dirigido a la DMAA. Algunos apuntan que los químicos sintéticos no son equivalentes a los ingredientes de la dieta. Sin embargo hay pocas vitaminas que se extraen de fuentes alimenticias. La mayoría son sintetizadas. La creatina, un popular suplemento deportivo es sintetizada, así como los aminoácidos.

 

Una publicación del American Herbal Products Association (AHPA), del 29 de Julio de 2011 defiende el uso de versiones sintéticas de químicos naturales. Michael McGuffin, presidente de la AHPA, dijo que pueden ser considerados DI bajo la sección (ff)(1)(E), la cual dice que un ingrediente puede definirse como “una sustancia de la dieta para uso humano para suplementar la dieta incrementando la ingesta dietética total”.

 

anabolic doc1 300x270 LA EVOLUCIÓN DE LOS QUEMADORES DE GRASA, PARTE 3 photo

 

Los efectos del aumento de la presión sanguínea por DMAA se comprobaron en un estudio publicado en septiembre de 2012.23 La DMAA (50 mg o 75 mg), con 350 mg de cafeína aumentan la presión sistólica y diastólica. La tasa cardiaca no aumentó, de hecho, disminuyó ligeramente. Desafortunadamente algunos eventos adversos, incluyendo dos muertes, se le atribuyen a la DMAA. En 2010 un hombre de 21 años tomó dos capsulas de DMAA (500 mg en total) como droga recreacional y sufrió un accidente cardiovascular hemorrágico.

 

Dado los cambios vasculares observados con dosis de 75 mg no hay dudas de que este nivel de abuso puede ser muy peligroso. Aparentemente ésta es una dosis muy común usada por jóvenes australianos en fiestas.

 

CONCLUSIÓN

 

La efedrina/cafeína y otras drogas para la pérdida de peso podrían tener efectos colaterales pero han mostrado ser seguros y efectivos cuando los prescribe un profesional del cuidado de la salud. Su ausencia de la farmacopea ha llevado a los consumidores a sustitutos menos probados; algunas incluso drogas ilícitas como anfetamina o cocaína buscando sus objetivos de pérdida de peso. El uso de simpaticomiméticos puede ser un complemento eficiente en la dieta, ejercicio y otros mecanismos para perder peso.

 

Sin embargo la expectativa del consumidor por cambios rápidos, junto al deseado “estímulo de energía” lleva a usos poco sensatos. Idealmente llegará el día en que consigamos usar opciones médicas de efedrina/cafeína en productos para la pérdida de peso.

 

Para aquéllos que opten usar los productos actualmente disponibles, por favor usen la sensatez y la moderación.

Comentarios: