Metformina y hormona del crecimiento

LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA

  • Por: MD Latino
  • septiembre 8, 2013
  • 0 Comentarios
LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA

 

POR Daniel Gwartney

 

 

Los culturistas usuarios de drogas mejoradoras del desempeño desafían las leyes de la naturaleza manipulando las vías metabólicas y hormonales para coaccionar al cuerpo para agotar la energía (grasa) almacenada y acumular el metabólicamente exigente musculoesquelético.

 

 

Una herramienta potente para toda esta operación es la hormona de crecimiento (hGH), los físicoculturistas se inyectan hGH en dosis relativamente bajas (1-3 UI/día, similares a las de protocolos de reposición en adultos con deficiencia de la misma) para mejorar la pérdida de peso sin el riesgo sustancial de efectos adversos (edema, síndrome del túnel carpiano, crecimiento de órganos, agrandamiento de la cabeza, resistencia a la insulina, crecimiento de manos y pies, deformidades faciales, etc.).

 

 

Algunos desesperados por mayores cantidades de masa aceptan someterse al riesgo usando dosis más agresivas (9-18 UI/día), no es necesario decir que se exponen a un riesgo significativo así como a gastos monetarios considerables.

 

 

Incluso en pacientes mayores con deficiencia en hormona de crecimiento que son tratados con terapia de reposición de hGH, es común la aparición de efectos secundarios, mismos que pueden controlarse al ajustar la dosis, usando la respuesta al IGF-1 para valorar. Generalmente se observan enemas (retención de líquido) o los síntomas del túnel carpiano. Un efecto secundario de duración más prolongada es la resistencia a la insulina, que puede evolucionar a diabetes tipo 2.

 

 

Si esto le sucede a gente tratada por médicos que les administran dosis supervisadas en protocolos de reposición, es fácil imaginar que podría convertirse en una epidemia entre culturistas que usan la hGH a dosis suprafisiológicas para obtener un crecimiento anabólico.

 

 

Normalmente los culturistas no están monitoreados por un médico, por el contrario, reciben instrucciones y drogas de “gurús” autodidactas. Por lo tanto no existen en la literatura médica muchos casos documentados de hiperglucemia o  diabetes por abuso de hGH entre atletas o culturistas.

 

 

La mayor información que se obtiene sobre las prácticas de los culturistas se basa en rumores, anécdotas y experiencias individuales que cuentan a sus amigos de confianza.

 

culturismo 300x225 LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

Una práctica que viene creciendo con fuerza entre culturistas que abusan de la hGH es el uso concurrente de metformina, una droga que trata la diabetes tipo 2, normalmente gente que se ha hecho diabética por obesidad, edad o estilo de vida.

 

 

Los físicoculturistas saben que deben controlar sus niveles de insulina en ayunas. Aunque la insulina contribuye con la síntesis de proteína en los músculos, el crecimiento muscular se alcanza con ejercicios específicos y los picos de insulina que se obtienen con el horario de las comidas, lo cual protege a las fibras musculares del catabolismo. Los niveles de insulina muy altos resultan en un aumento de la grasa y no en masa  verdaderamente muscular.

 

gordis LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

 

La insulina suprime el catabolismo y liberación de la grasa almacenada, aumenta el consumo de los ácidos grasos del torrente sanguíneo en los adipocitos, lo que trae como resultado adipocitos más grandes y también lleva el azúcar de la sangre al hígado, músculos y otros tejidos.

 

 

El último efecto es que reduce la cantidad de grasa quemada en los tejidos metabólicamente activos.

 

 

La hGH actuando como hormona contrarreguladora, hace prácticamente lo contrario. Actúa en los adipocitos para aumentar la lipólisis y evitar el consumo de los ácidos grasos circulantes al inhibir las enzimas que liberan dichos ácidos de los triglicéridos en la sangre.

 

 

Esto resulta en una pérdida neta de adipocitos (células de grasa) uno de los beneficios más anhelados de esta hormona por médicos y culturistas. Pero el cuerpo se vuelve resistente a la insulina cuando la concentración aumenta, hasta un punto en el que resulta en aumento de la grasa corporal.

 

 

Al contrario de lo que parece lógico, los adipocitos hipertrofiados también se vuelven resistentes a la insulina y “gotean” ácidos grasos al torrente sanguíneo, así como también producen citoquinas inflamatorias (ej., TNF-alfa).

 

 

 

culturista panzón LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

 

Esto trae como consecuencia una mayor concentración de ácidos grasos circulantes, lo que puede interferir con un número de vías endocrinas y metabólicas.

 

 

Además la grasa puede comenzar a almacenarse en lugares anormales, proceso llamado almacenamiento ectópico de grasa. Esto puede aumentar la arterosclerosis (placas en las arterias), grasa visceral, hígado graso (asociado con un gran número de consecuencias metabólicas).

 

 

 

EL MEJOR BENEFICIO DE LA METFORMINA

 

 

La diabetes tipo 2 y su precursor, la resistencia a la insulina, se tratan con una variedad de drogas. Algunas restauran la función de los adipocitos, permitiendo que éstas tomen los ácidos grasos en lugar de liberarlos. Esto mejora la sensibilidad a la insulina y también aumenta el almacenamiento de grasa en los adipocitos. No exactamente lo que un culturista desea. Una de las drogas más antiguas (desarrollada en 1920) y más exitosas es la metformina, una clase de fármacos conocidos como biguanidas.

 

 

Por mucho tiempo se pensó que funcionaba en el musculoesquelético aumentando la sensibilidad a la insulina en ese tejido.

 

 

Esto es parte de la función de la metformina, pero su mayor beneficio viene de su habilidad en reducir la liberación de glucosa del hígado. Durante periodos de inanición o bajos niveles de azúcar en sangre, el hígado desglosa el glicógeno almacenado y crea azúcar de los productos obtenidos de los ácidos grasos y aminoácidos.

 

 

 

Si bien esto es necesario para sobrevivir en periodos de baja disponibilidad de alimentos, el hígado necesita detener ese proceso durante las comidas; de lo contrario el nivel de azúcar se mantendrá elevado por un periodo de tiempo extenso y ciertos aminoácidos serán convertidos en azúcar (ej., alanina), la diabetes tipo 2 hace que una persona produzca tres veces más azúcar que lo normal.

 

 

La metformina reduce la cantidad de azúcar que el hígado libera al torrente sanguíneo al activar la vía AMPK.

 

metformina LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

 

Además de reducir la cantidad de azúcar liberada por el hígado y mejorar la sensibilidad a la insulina en el musculoesquelético, la metformina también aumenta el consumo de azúcar a través de los transportadores GLUT4 y reduce la absorción de glucosa del tracto intestinal.

 

 

La oxidación de ácidos grasos puede también aumentar (quema de grasa por calorías). El efecto neto sería bajos niveles de azúcar en la sangre, insulina más baja y una quema de grasa más efectiva.

 

 

Hay que mencionar que este efecto de la metformina sólo es visto en personas que son resistentes a la insulina. Las personas con sensibilidad a la insulina normal no tienen el defecto metabólico que la metformina corrige, así que la gente saludable obtendrá poco o ningún efecto.

 

 

 

DAÑO METABÓLICO DE LA HGH

 

 

La metformina puede aliviar algunos de los daños metabólicos en físicoculturistas que se administran cantidades supra fisiológicas de hGH.

 

Esto puede resultar en una respuesta menor a la hGH en términos de pérdida de grasa, pero evita el aumento de la gordura causada por la insulina elevada crónicamente. Los culturistas, personas a dieta y otros que no sufran de resistencia a la insulina, no tendrán beneficios con el uso de metformina.

 

k1 LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

Los efectos adversos son limitados la mayoría de las veces, pero pueden ser serios en personas con trastornos hepáticos o renales; los más comunes son flatulencias, dolores gástricos y otros problemas.

 

 

La metformina corrige el exceso de hGH al activar las vías de forma contra reguladora, es una especie de “tira y afloja” bioquímico. Existen investigaciones sobre el uso de metformina en ciertas condiciones asociadas con un aumento en HC/IGF-1 y el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y acromegalia/gigantismo.

 

 

 

El SOP es una condición en mujeres que producen demasiada testosterona y otras hormonas, incluyendo HC/IGF-1. Es muy común el aumento de peso y la resistencia a la insulina, por lo tanto las terapias están dirigidas a disminuir estos estados.

 

 

Durante el tratamiento con metformina, las mujeres que sufren de SOP presentan una disminución significativa en el IGF-1, así como en los esteroides sexuales (testosterona, progesterona, estradiol).

 

 

 

 

mujer culturista LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

Efectos similares en un físicoculturista masculino serían muy perjudiciales, especialmente si no es usuario de drogas mejoradoras del desempeño. Además la metformina interfiere con el mTOR, una vía anabólica intracelular.

 

 

Se desconoce si esto ocurre en el musculoesquelético, pero el bloqueo de la vía mTOR limitará severamente la hipertrofia.

 

 

La acromegalia es una condición de exceso de hGH debido a un tumor en la pituitaria. La diabetes tipo 2 y cetoacidosis diabética son muy comunes, así que la metformina es una droga muy valiosa en estos pacientes, en combinación con otros fármacos.

 

acromegalia LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

 

 

Debido a los conocidos efectos insulinogénicos de la terapia con hCG, diversos estudios han observado la coadministración de esa hormona con metformina (en dosis terapéuticas).

 

 

Un estudio descubrió que 2.5 miligramos por día de hGH puede inducir la resistencia a la insulina en un periodo tan corto como siete días. Los efectos metabólicos y de pérdida de grasa (opuestos al anabolismo) pueden ser medidos en dosis que varían de 0,15 miligramos a 1,0 miligramos por día.

 

 

En la población estudiada el punto ideal pareció ser entre 0,3 a 1,0 miligramos de hGH por día.18-21 Cuando se le administró a sujetos con síndrome metabólico, 1,0 miligramos de hGH por día junto a 850 miligramos de metformina dos veces al día, resultó en una mejoría en la sensibilidad a la insulina y aumento en la hormona adiponectina.

 

 

La metformina por sí sola no ofreció estos resultados. Un segundo estudio no mostró beneficios en el uso de hGH y metformina en pacientes con síndrome metabólico.

 

 

Las vías opuestas afectadas por la hGH y la metformina en el hígado probablemente explican la reducción en el azúcar liberado por el hígado, y por extensión puede reducir la demanda de insulina en el cuerpo. El azúcar es metabolizado a piruvato en la célula antes de entrar en la mitocondria.

 

 

Parte de la energía (ATP) se produce antes de entrar allí, pero la mayoría se produce en ese compartimiento especializado. El piruvato se convierte en acetil-CoA por un grupo de enzimas llamado complejo piruvato deshidrogenasa (PDH). La hGH bloquea esto, en vez de transportar el piruvato a otra vía que pueda usarlo para crear una nueva molécula de azúcar.

 

 

Ésta es una de las fuentes de azúcar del hígado, junto a los cuerpos cetónicos. La metformina hace lo opuesto, evita que la hGH genere una molécula “desviada”, la PDK4. Hay una larga lista de factores que deben ser considerados, sin mencionar el rol e interacción entre la metformina y el IGF-1.

 

 

Las personas con deficiencia de hGH se benefician al elevar el IGF-1 a niveles normales, pero concentraciones suprafisiológicas son comunes en personas que usan hGH por encima de las dosis recomendadas.

 

 

 

El exceso de IGF-1 puede producir algunos de los efectos vistos con la insulina elevada (ej., resistencia a la insulina). No obstante el IGF-1 no afecta la liberación de grasa (o su almacenamiento) de los adipocitos, así que algunos de los efectos perjudiciales del hGH podrían ser evitados en hombres que usan el IGF-1 en contraposición a la hGH.

 

 

 

 

La investigación es aún limitada y estas declaraciones no deben interpretarse como una recomendación. El abuso de hGH y/o IGF-1 puede traer como resultado efectos adversos significativos, muchos de los cuales podrían ser permanentes o reducir la expectativa de vida.

 

 

 

 

branch warren evan centopani LA HORMONA DEL CRECIMIENTO Y LA METFORMINA photo

REFERENCIAS:

Monson JP, Long term experience with GH replacement tharapy: efficacy and safety. Eur J Endocrinol 2003: 148 Suppl 2:S9-14

Birzniece V, Nelson AE, et al. Growth hormone and physical performance. Trends Endocrinol Metab 2011;22:171-8.

Young J, Anwar A. Strong diabetes. Br J Sports med 2007;41:335-6, 336.

Geraci MJ, Cole M, et al. New onset diabetes associated with bovine growth hormone and testosterone abuse in young bodybuilders. Hum Exp Toxicol 2001;30:2007-12.

Biolo G, Wolfe RR. Insulin action on protein metabolism. Baillieres Clin Endocr Metab 1993;7:989-1005.

Barazzoni R, Short KR et al. Insulin fails to enhance mTOR phosphorylation, mitocondrial protein synthesis and ATP production in human skeletal muscle without amino acid replacement. Am J Physiol Endrocinol Metab 2012;303:E1117-25.

Frayn KN. Adipose tissue and the insuline resistance síndrome. Proc Nutr Soc 2001;60:375-80.

Richelsen B. Action of growth hormone in adipose tissue. Horm Res 1997;48 Supp 5:105-10.

Comentarios: