(PARTE 2) EL DILEMA DE LA BARRIGA ¿ES POR CULPA DE LA INSULINA? - USA

(PARTE 2) EL DILEMA DE LA BARRIGA ¿ES POR CULPA DE LA INSULINA?

(PARTE 2) EL DILEMA DE LA BARRIGA ¿ES POR CULPA DE LA INSULINA?

(PARTE 2) EL DILEMA DE LA BARRIGA ¿ES POR CULPA DE LA INSULINA?

(PARTE 1 AQUI) EL DILEMA DE LA BARRIGA

 

Por: Michael J. Rudolph, Ph.D Senior Science Editor

En parte, esto sucede porque la testosterona aumenta la enzima que activa el cortisol en las células adiposas.8 Además, los adipocitos hipertróficos tienen una actividad de aromatasa más alta que convierte la testosterona en estradiol dentro de la célula, lo que promueve aún más el almacenamiento de grasa.9 La resistencia a la insulina es peli- grosa para el metabolismo en su totalidad, pero las células de grasa y las de los músculos con grasa almacenada hacen modificaciones celulares para ser menos sensibles a la insulina como “último recurso” de preservarse a sí mismas.

Por eso, no solo las células adiposas se hacen más resistentes, sino que también las de los músculos. El aumento de la energía celular (relación ATP/ AMP) activa la vía celular de mTOR y suprime las vías AMPK buenas para el metabolismo de las que hablamos en la sección Fat Attack en el artículo sobre la Metformina.10 Además, la grasa almacenada dentro de las células musculares aumenta de la misma manera que lo hace en las células adiposas. Si bien esto es bueno si es una respuesta al estado aeróbico crónico, en donde la grasa almacenada está allí para ser usada en vez de depositada por el rebalse de células adiposas sobrecargadas, reduce la actividad insulínica dentro de las células de grasa.11 Por lo tanto, las células de los músculos son menos eficientes. Y se hacen más ineficientes para aumentar la síntesis proteica muscular como respuesta a la insulina, similar a lo que pasa al envejecer.12

No solo la grasa almacenada afecta la señalización de la insulina muscular, sino también la grasa en circulación (ácidos grasos libres). Si bien no se han estudiado, el conglomerado de drogas usadas por fisicoculturista profesionales (ej. hormona del crecimiento, hormona de la tiroides, clembuterol, etc.) terminan en una liberación casi permanente de ácidos grasos libres. Está probado que esto reduce la respuesta muscular a la insulina.13 Los competidores que buscan beneficios continuos pueden aumentar de una manera imprudente la dosis de insulina, lo que aumenta no solo la grasa sino también el riesgo de efectos colaterales. Por último, la insulina promueve la acumulación de una clase de lípidos llamados ceramidas en las células musculares al aumentar el índice de producción de estas moléculas señalizadoras. 14 Los tipos de ceramidas que se acumulan en las células adiposas resistentes a la insulina están asociadas con la obesidad abdominal y la resistencia insulínica, a pesar de que no está demostrado que dañen la función muscular.15

 

RETENCIÓN DE LÍQUIDO

Un último problema que hay que considerar en cuanto al efecto de la insulina es la acumulación de líquido. Quizás muchos conozcan la experiencia de una cara hinchada y piel pastosa después de un atracón de tres días o una comida pesada en el Dia de Gracias. La insulina actúa en los riñones, lo que promueve la retención de sodio y líquido, entre otros efectos.16 El edema (retención de líquido) es común en los diabéticos que usan dosis recetadas de insulina en dietas restringidas por eso, podemos imaginar el efecto mayor que tiene entre los fisicoculturistas que usan dosis suprafisiológicas mientras consumen la cantidad de calorías requeridas para mantener la masa y el crecimiento que exhiben. Algo típico del deporte es la respuesta del fisicoculturista de tratar este efecto secundario con más drogas, en especial diuréticos durante la preparación previa a la competencia. Algunos podrían intentar un régimen bajo en hidratos de carbono, pero esto aumenta la vulnerabilidad a la hipoglicemia, al shock y los daños a los órganos.
Mayor tamaño no significa que sea mejor

Hay poca duda de que la insulina origina gran parte del diferencial de masa de los fisicoculturistas de hoy en día. Sin embargo, según lo pregonado por leyendas del Mr. Olympia como Arnold Schwarzenegger y Dorian Yates, mayor tamaño no significa que sea mejor. Parte de la distensión abdominal que se ve sea probablemente por el abuso de la hormona del crecimiento. Sin embargo, el rol de la insulina haya quedado menospreciado sumado al “cuerpo con forma de botella” que provocó el comentario de Arnold. Los profesionales se arriesgan demasiado al abusar de la insulina para crecer de tamaño. Si embargo, el mayor temor es que los jóvenes influenciables siguen su ejemplo sin entender demasiado. Se suma a esto, el efecto anabólico de la insulina que produce resistencia a la misma y edema. Con frecuencia, esto lleva a buscar una droga adicional que contrarreste estos efectos, con un mayor riesgo de que se produzca una interacción nociva.

La insulina no agrega atractivo al deporte ni salud a sus competidores. Es peligrosa, hasta mortal en manos inexpertas. La única esperanza es que los jueces comiencen a sancionar a los competidores por no desarrollar un físico estético además de muscular.

Referencias:  

Schwarzenegger A. Arnold Schwarzenegger criticizes today’s bodybuilding – Arnold Classic 2015. 

Scacchi M, Cavagnini F. Acromegaly. Pituitary 2006;9:297-303.
Doessing S, Heinemeier KM, et al. Growth hormone stimulates the collagen synthesis in human tendon and skeletal muscle without affecting myofibrillar protein synthesis. J Physiol 2010; 588:341-51.
Prescribe Editorial Staff. Insulin use: preventable errors. Prescrire Int

 

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