(PARTE 2) MENOS GRASA Y MÁS TESTOSTERONA. LAS CÉLULAS GRASAS CONVIERTEN LA TESTOSTERONA EN ESTRÓGENO - USA

(PARTE 2) MENOS GRASA Y MÁS TESTOSTERONA. LAS CÉLULAS GRASAS CONVIERTEN LA TESTOSTERONA EN ESTRÓGENO

  • Por: mdlatino
  • julio 2, 2018
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(PARTE 2) MENOS GRASA Y MÁS TESTOSTERONA. LAS CÉLULAS GRASAS CONVIERTEN LA TESTOSTERONA EN ESTRÓGENO

(PARTE 2) MENOS GRASA Y MÁS TESTOSTERONA. LAS CÉLULAS GRASAS CONVIERTEN LA TESTOSTERONA EN ESTRÓGENO

 

Parte 1 del artículo aquí.

 

Por: Daniel Gwartney, MD

 

CÉLULAS GRASAS DESACTIVAN LOS EFECTOS ANABÓLICOS DE LA DHT

En los hombres, aproximadamente el 5 por ciento de la testosterona pasa por una conversión bioquímica para convertirse en el andrógeno más potente dihidrotestosterona (DHT). A pesar de la reputación apropiada de la DHT como potente andrógeno, también contribuye considerablemente al crecimiento muscular anabólico mediante la unión al receptor androgénico, el cual inicia la síntesis proteica muscular en las células de los músculos, lo que activa el crecimiento y la fuerza muscular. Otro ejemplo de los efectos adversos de la grasa en la producción de testosterona es el tejido graso que no solo convierte la testosterona en estradiol, sino que transforma enzimáticamente la DHT en varios metabolitos inactivos a nivel anabólico.

Debido a que la DHT es un metabolito directo de la testosterona, la eliminación de las células grasas también hace que el cuerpo convierta la testosterona sobrante en DHT, lo que hace que bajen los niveles de testosterona además de los niveles de DHT. En una investigación a cargo de Blouin et al.5, que consistió en hacer biopsias del tejido adiposo en 21 hombres con obesidad mórbida y 11 hombres con bajos niveles de grasa corporal, los investigadores confirmaron que varias enzimas de tejido graso desactivaron la DHT en ambos grupos. También demostraron que los sujetos con niveles altos de grasa corporal mostraron niveles más altos de eliminación de DHT. Como resultado, cuanta más grasa hay, mayor es la desactivación de DHT y testosterona en el organismo, y el mejor método para mitigar esta eliminación de testosterona parece ser la pérdida de grasa corporal.

 

LAS CÉLULAS ADIPOSAS PUEDEN DEBILITAR A LOS ESTEROIDES ANABÓLICOS

Los esteroides anabólicos son derivados de la testosterona, lo que los hace igual de susceptibles a la aromatización accionada por las células grasas en compuestos similares al estrógeno. Por lo tanto, la disminución de la grasa corporal debería producir una respuesta más potente al uso de los esteroides anabólicos, lo que produce menos aromatización de los esteroides anabólicos en estrógeno. Además, bajos niveles de esteroides aromatizados en compuestos similares al estrógeno reducen la inhibición de la testosterona endógena que ocurre por el consumo de los esteroides anabólicos.

Como respaldo de la idea anterior, un grupo de endocrinólogos de Muenster, Alemania6, les dieron a 40 hombres saludables una sola inyección de propionato de testosterona y cuatro semanas más tarde, dos inyecciones de 1.000 miligramos de undecanoato de testosterona con seis semanas de diferencia. Los sujetos de las pruebas con más grasa corporal manifestaron una mayor disminución de los niveles naturales de testosterona, lo más probable que es que haya sido por la conversión que estimularon las células grasas de los esteroides anabólicos en estrógeno, lo cual está demostrado que inhibe considerablemente la producción de testosterona natural. Por lo tanto, reducir la grasa corporal debería mejorar la potencia de los esteroides anabólicos, en consecuencia, disminuir la necesidad de una mega dosis de esteroides anabólicos.

En conclusión, tener grasa extra en el cuerpo es mucho más perjudicial que los kilos de más. El tejido adiposo tiene una relación estrecha con la producción de testosterona y el crecimiento muscular al generar un círculo vicioso que no solo reduce el desarrollo de los músculos, sino que favorece la acumulación de tejido adiposo. Lo irónico es que la mejor manera de reprimir las funciones antitestosterona del tejido adiposo parece ser mediante el aumento de los niveles de testosterona. Por supuesto, cuanto más sea la masa magra, mejor se combatirá este efecto dañino que tiene la grasa en el crecimiento muscular.

 

Referencias:

Caprio M, et al. Expression of functional leptin receptors in rodent Leydig cells. Endocrinology. 1999; 140(11): p.4939-47

Caprio M, et al. Leptin in reproduction. Trends Endocrinol Metab, 2001;12(2): p. 65-72.

El-Hefnawy T, loffe S, et al. expression of the leptin receptor during germ cell development in the mouse testis. Endocrinology.2000;141(7): p. 2624-30.

Håkonsen LB, et al. Does weight loss improve semen quality and reproductive hormones? Results from a cohort of severely obese men. Reprod. Health, 2011; 8: p.24

Blouin K, et al. Androgen inactivation and steroid converting enzyme expression in abdominal adipose tissue in men. J Endocrinol, 2006; 191(3): p. 637-49.

Kornmann B, et al. Body fat content and testosterone pharmacokinetics determine gonadotropin suppression after intramuscular injections of testosterone preparations in normal men. J Androl. 2009;30(5): p. 602-13

 

 

 

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