(PARTE 2) CÓMO DISMINUIR GRASA CORPORAL CON VITAMINA D

(PARTE 2) CÓMO DISMINUIR GRASA CORPORAL CON VITAMINA D

(PARTE 2) CÓMO DISMINUIR GRASA CORPORAL CON VITAMINA D

 

Por: Daniel Gwartney, MD

PARTE 1 DEL ARTÍCULO AQUI

 

SIMULAR DIETAS BAJAS EN CALORÍAS CONDUCE A LA PÉRDIDA DE GRASA

Además de aumentar la lipólisis y la oxidación de ácidos grasos para disminuir la grasa, la vitamina D3 también tiene una capacidad bastante exclusiva de simular el bajo consumo calórico, lo cual conduce a una mayor pérdida de grasa. Este efecto se observó en el estudio arriba mencionado liderado por Chang et al.10, el cual encontró que la vitamina D3 activaba la molécula SIRTl- una enzima sensora de energía activada normalmente por un bajo consumo calórico, pero en este caso, la función SIRTI fue activada por la vitamina D3. Lo interesante es que para activar la función SIRTl, el consumo de vitamina D3 aumentó la producción de la molécula NAD, que es un compuesto que representa un estado de baja energía dentro de la célula que, por lo tanto, desencadena la función SIRTl. Como resultado, SIRTl inmediatamente activa varias enzimas que oxidan los ácidos grasos para el reabastecimiento de energía celular, lo cual también disminuye grasa corporal.

Chang et al. además encontró que la vitamina D3 aumentó considerablemente la expresión del gen SIRTl, que probablemente aumente aún más la oxidación de ácidos grasos además de la pérdida de grasa desencadenada por SIRTI. Al activarse la función SIRTI también se multiplica la cantidad de mitocondrias dentro de las células. Debido a que las mitocondrias actúan como usinas eléctricas que queman grasa y azúcar para producir energía, una mayor cantidad de mitocondrias suministra a las células grasas una capacidad superior para quemar grasa corporal. En conjunto, estos datos indican que la activación de vitamina D3 de la vía NAD-SIRTI podría contribuir a la capacidad total que tiene la vitamina D de reducir masa adiposa.

SIRTl también se puede activar por los suplementos con resveratrol, los cuales producen efectos favorables en la composición de grasa corporal bastantes similares a los de la vitamina D. Lo curioso es que la investigación demuestra que el resveratrol también estimula a la vitamina D3 para que se una al receptor de la vitamina D y active después a SIRTI en ciertos tipos de células humanas in vitro12, lo cual implica que la combinación de resveratrol y vitamina D3 podría ser un cóctel potente para quemar grasas con capacidad de activar la función SIRTI mucho más, lo cual a su vez, generaría más pérdida de grasa.

La vitamina D bloquea la formación de nuevas células grasas.

Además del crecimiento de los adipocitos ya existentes, los niveles de células grasas también pueden aumentar mediante la formación de nuevas células grasas derivadas de células precursoras, un proceso llamado adipogénesis.

La hipertrofia de adipocitos y la formación de nuevos adipocitos brindan espacio de almacenamiento requerido para acomodar a las moléculas grasas biosintetizadas recientemente generadas como respuesta al consumo excesivo de calorías. Además de la capacidad de la vitamina D3 de reducir el tamaño de los adipocitos en el organismo, Chang et al.10 también demostró que la vitamina D3 tenía escondida una función más ya que puede reducir los niveles de grasa al obstruir la producción de nuevos adipocitos. Esto se logró al desactivar varios genes adipogénicos requeridos para convertir los preadipocitos en adipocitos maduros, lo cual básicamente bloquea la generación de nuevas células grasas.

En resumen, la capacidad de la vitamina D3 de reducir el tamaño de los adipocitos e impedir al mismo tiempo la generación de nuevas células grasas avala claramente el consumo de vitamina D como estrategia efectiva para acelerar la pérdida de grasa corporal.

Gran parte de la carrera de Michael Rudolph se vincula al mundo del ejercicio físico, ya sea como atleta (jugador de fútbol americano en la Universidad Hofstra), entrenador personal o como investigador científico (tiene una Licenciatura en Ciencias del Ejercicio de la Universidad de Hofstra además de un Doctorado en Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Stony Brook). Después de su doctorado, Michael se dedicó durante ocho años a la investigación de biología molecular del ejercicio como becario en la Facultad de Medicina de Harvard y en la Universidad de Columbia. Esa investigación contribuyó fundamentalmente a entender la importante función del sensor de energía celular AMPK 3⁄4lo cual hizo que se publicaran numerosos artículos en revistas de revisión homóloga incluyendo la revista Nature. Actualmente, Michael trabaja como científico en el Centro de Biología Estructural de Nueva York, en donde se desempeña como contratista para el Departamento de Defensa en un proyecto relacionado con la seguridad nacional.

 

Referencias:

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2. Norman AW. From vitamin D to hormone D: fundamentals of the vitamin D endocrine system essential for good health. Am J Clin Nutr 2008;88, 4915-4995.
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4. Ramagopalan SV, Heger A, et al. A ChlP-seq defined genome-wide map of vitamin D receptor binding: associations with disease and evolution. Genome Res 2010;20, 1352-1360.
5. Giovannucci E, Liu Y, et al. Prospective study of predictors of vitamin D status and cancer incidence and mortality in men. J Natl Cancer Inst 2006;98, 451-459.
6. Lee W and Kang PM. Vitamin D deficiency and cardiovascular disease: Is there a role for vitamin D therapy in heart failure? Curr Opin lnvestig Drugs 2014;11, 309-314.
7. Salehpour A, Hosseinpanah F, et al. A 12-week double-blind randomized clinical trial of vitamin D(3) supplementation on body fat mass in healthy overweight and obese women. Nutr J 2014;11, 78.
8. Bell NH, Greene A, et al. Evidence for alteration of the vitamin D-endocrine system in blacks. J Clin Invest 1985;76, 470-473.

9. Hypponen E and Power C. Vitamin D status and glucose homeostasis in the 1958 British birth cohort: the role of obesity. Diabetes Care 2006;29, 2244-2246.
10. Chang E and Kim Y. Vitamin D decreases adipocyte lipid storage and increases NAD-SIRTl pathway in 3T3-Ll adipocytes. Nutrition 2016;32, 702-708.
11.Siddiqui SM, Chang E, et al. Dietary intervention with vitamin D, calcium, and whey protein reduced fat mass and increased lean mass in rats. Nutr Res 2008;28, 783-790.
12.Poulsen SM, Chang E, et al. High-dose resveratrol supplementation in obese men: an investigator-initiated, randomized, placebo-controlled clinical trial of substrate metabolism, insulin sensitivity, and body composition. Diabetes 2013;62, 1186-1195.